A ritmo de trap, el cantante Kris R llevó un mensaje de reintegración social a la Cárcel Distrital

A ritmo de trap y reguetón, las personas privadas de la libertad en la Cárcel Distrital de Varones y Anexo de Mujeres, administrada por la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, comprendieron cómo la cultura, expresada a través de la música, puede brindarles herramientas para salir adelante y encontrar oportunidades laborales en la industria musical.
Es decir, que a partir de los distintos talleres que hacen mientras están privados de la libertad a la espera de una decisión judicial, puedan aprender herramientas para reintegrarse a la sociedad y construir una vida lejos del delito.
Ese fue el mensaje que quiso dejar el cantante Kristian Rangel Betancur, conocido como Kris R, quien se presentó en el centro carcelario y compartió su experiencia con algunas personas allí recluidas, interesadas en la música y que se proyectan en esta industria al recuperar su libertad.
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“Además de ser un respiro para ellos, también creo que la música se convierte en algo que lo ayuda a uno a escaparse de muchas cosas”, dijo el cantante, que tiene más de 1,7 millones de seguidores en sus redes sociales, ha grabado al menos cuatro álbumes y ha colaborado con artistas como Blessd y Ryan Castro.
A Kris R también se le conoce por ser pionero del trap en Medellín, pese a que nació en Estados Unidos.
Con el mensaje que Kris R llevó a la cárcel coincidieron algunos privados de la libertad. Así lo expresó Julián Rivera, uno de los sindicados y quien está a la espera de una condena en firme: “A mí la cultura y el arte me cambiaron la vida. Dejé de hacer cosas malas y de pensar en lo malo por dedicarme al arte. Yo pienso algún día vivir de la música. Yo sé que en cualquier momento voy para la calle y hay que hacerlo con toda la actitud positiva”, aseguró.

Rivera también le agradece a la administración de la Cárcel Distrital, donde ha participado en varios talleres que le han dado herramientas de aprendizaje y la disciplina necesaria para encontrar en la música oportunidades laborales.
“Yo en la calle era muy indisciplinado y esto me ha enseñado mucho. Yo sé que ahora voy a salir y haré las cosas bien, como tiene que ser”, dijo.
Y es justo ese el propósito de la administración distrital. Como aseguró la capitán (Rp) Adriana Patricia Hernández Marín, directora de la Cárcel Distrital, este tipo de espacios se permiten “para promover la buena convivencia y motivar a las personas privadas de la libertad a ver en las distintas expresiones culturales una posibilidad de salir adelante”.