La vigilaban las cámaras: así fue capturada expendedora de droga en medio de basura en San Bernardo

Las cámaras de videovigilancia del C4 Bogotá volvieron a ser clave para frenar el microtráfico en la ciudad. A través del monitoreo en tiempo real, un uniformado detectó a una mujer, vestida con chaqueta gris, realizando de manera reiterada intercambios sospechosos en plena vía pública.
Tras varios minutos de observación, se confirmó que la mujer estaba expendiendo estupefacientes. La droga permanecía oculta dentro de una lona, camuflada entre montones de basura. Esta es una modalidad utilizada por expendedores, quienes esparcen residuos en las calles para ocultar la droga y crear un entorno que les permita delinquir sin llamar la atención.
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Con la información obtenida desde el C4, el uniformado alertó a las patrullas del sector, entregando detalles precisos sobre las características físicas de la mujer y el lugar exacto donde escondía el estupefaciente. La reacción fue inmediata: en cuestión de minutos, los policías llegaron al punto y lograron su captura.
La mujer, visiblemente sorprendida, no comprendía que cada uno de sus movimientos había sido seguido por una de las cámaras de seguridad de la ciudad. Los hechos ocurrieron en el barrio San Bernardo, un sector priorizado por las autoridades en la lucha contra el microtráfico.
Esta importante captura se logró gracias a que la localidad de Santa Fe cuenta con 253 cámaras de videovigilancia que operan las 24 horas del día y hacen parte de las más de 5.800 que hay en Bogotá.

Todas estas cámaras del sistema de videovigilancia son monitoreadas desde el Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo (C4), administrado por la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, permitiendo coordinar de manera rápida y eficiente el despliegue de la Policía para la atención de emergencias y la captura de delincuentes.
Desde la Secretaría de Seguridad se reitera que la venta de estupefacientes es el principal motor de las estructuras criminales en Bogotá y se hace un llamado a la ciudadanía a no comprar droga, una decisión que contribuye directamente a debilitar el crimen y mejorar la seguridad en la capital.