De la violencia al diálogo: así fue como hombres en rehabilitación por consumo de drogas aprendieron a gestionar sus emociones

Durante tres meses, un equipo de la Dirección de Prevención y Cultura Ciudadana de la Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia capacitó a 34 hombres que se encuentran en proceso de rehabilitación por consumo de sustancias psicoactivas en la Fundación Funlema.
El proceso incluyó formación en gestión de emociones, autorregulación, mediación y conocimiento del Código de Convivencia, entre otros temas, con el objetivo de que, al reintegrarse a la sociedad, puedan manejar sus conflictos de forma pacífica.
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Al comienzo del proceso, muchos de ellos reconocieron que antes solían resolver los conflictos mediante el uso de armas cortopunzantes, la agresión física o la violencia verbal: “conflicto igual a violencia”. A partir de la formación entendieron que es posible transformar esas situaciones por medio del diálogo y la empatía. Con las técnicas de autorregulación aprendieron la importancia de resolver los conflictos sin recurrir a la violencia.
Para Nicolás, uno de los participantes, esa reflexión fue vital. Recuerda que una noche, en medio de una riña, sacó un arma blanca y un segundo después recibió un ladrillo en la cabeza. Se despertó en el hospital y dice que tuvo suerte de seguir con vida. Como él, muchos de los asistentes reconocieron que, bajo los efectos de las sustancias, reaccionaban impulsivamente y su integridad llegó a verse comprometida.
Hoy, la mayoría expresa arrepentimiento por esos episodios y reconoce que la mejor forma de afrontar un conflicto es hacerlo con serenidad, sin agresiones, evitando que escale a situaciones de las que luego podrían lamentarse.
“Este proceso buscó que ellos desarrollaran habilidades de autorregulación y gestión pacífica de conflictos para prevenir las violencias en el espacio público. El problema no es el conflicto, sino cómo se actúa frente a él y cómo se resuelve sin violencia. Estoy segura de que, cuando se reintegren a la sociedad, tendrán una mirada diferente ante estas situaciones”, afirmó Alejandra Rosero, facilitadora de Convivencia de la Secretaría de Seguridad.

Y es que cuatro de cada diez homicidios en Bogotá comienzan por una riña. Por eso, el Distrito promueve la campaña #UnSegundoAntes: piensa, respira y detente, una invitación a actuar con calma y prevenir situaciones de violencia que pueden tener consecuencias irreparables.
Si una persona presencia una riña y considera que su vida o integridad no corren riesgo, puede tratar de calmar el ambiente. Si no, lo más recomendable es no involucrarse y llamar de inmediato a la Línea 123.