Asesinó a su mejor amigo para controlar una red de microtráfico: así cayó alias Ramón

Alias Ramón convivió durante más de un año con Sebastián Camilo, quien era su mejor amigo. Juntos iniciaron una red de fabricación y venta de drogas sintéticas en la localidad de San Cristóbal, obteniendo ganancias significativas. Sin embargo, la ambición los llevó a separarse: dejaron de ser socios para convertirse en rivales dentro del mercado de estupefacientes de la zona.
“Alias Ramón empezó a amenazar por redes sociales al hoy occiso. Le decía que dejara de vender porque lo mataría, que ya sabía dónde estaba viviendo y que la única opción que tenía era retomar el negocio juntos”, relató el investigador del caso.
La noche del crimen, cuando Sebastián Camilo llegaba a su hogar — y pidió que le lanzaran las llaves desde la terraza de su nueva vivienda — en cuestión de segundos, y por la espalda, Ramón apareció y le disparó en tres ocasiones, acabando con su vida en la puerta de su vivienda y frente a la mirada de su hermano.
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“Apenas le dispara, ‘Ramón’ sale corriendo por unas escaleras empinadas y busca refugio en una casa aledaña perteneciente a unos socios del negocio del microtráfico. Allí pasa la noche”, explicó el investigador.
A la mañana siguiente, gracias al trabajo investigativo de las autoridades se hizo efectiva una orden de allanamiento en ese mismo lugar por la fabricación de drogas que allí se realizaba. En el lugar, ‘Ramón’ fue capturado por porte ilegal de armas y se le halló el arma con la que horas antes había asesinado a Sebastián Camilo, su antiguo cómplice y mejor amigo.
“Apenas empezaba la investigación. El relato del hermano del occiso y el material probatorio nos permitieron determinar la responsabilidad de ‘Ramón’. Lo buscamos y encontramos que había sido capturado por otro delito. Desde ese momento trabajamos para imputarle el homicidio”, agregó el investigador.
La mitad de los homicidios que ocurren en la ciudad corresponde a ajustes de cuentas entre bandas criminales, que regularmente disputan el territorio para controlar las rentas ilícitas derivadas del microtráfico u otros negocios ilegales. En otros casos, los asesinatos se cometen como retaliación. Las fallas en la justicia colombiana permiten que delincuentes que deberían estar pagando condenas permanezcan en las calles, buscando venganza y cometiendo homicidios que afectan gravemente a la ciudad.

“Una de las maneras en las que combatimos el homicidio en Bogotá es golpeando las rentas criminales de estos individuos. Cada gramo de droga incautado, cada arma recuperada, todos estos elementos afectan sus finanzas y debilitan sus estructuras. Las recuperaciones del espacio público hacen que el terreno por el que combaten sea cada vez más pequeño”, señaló César Restrepo, secretario de Seguridad de Bogotá.
La administración del alcalde Carlos Fernando Galán ha sido enfática en atender prioritariamente el delito de homicidio en la ciudad. Entender el comportamiento criminal y las dinámicas derivadas del deterioro de la seguridad nacional es clave para frenar este delito que tanto afecta a Bogotá. En lo corrido del año, cerca de 450 homicidas han sido capturados, y las autoridades aseguran que los demás seguirán cayendo.
La denuncia ciudadana es fundamental para combatir estructuras criminales como la que integraba ‘Ramón’. Ante cualquier hecho que ponga en riesgo la vida, la seguridad o la convivencia, la ciudadanía puede y debe reportar de inmediato a la Línea 123.