?La gran apuesta ha sido la de transformar vidas?: Jairo García
La Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia impulsó el desarrollo de un proyecto pionero en Colombia, enmarcado en el modelo de atención basado en la justicia restaurativa y el respeto a los derechos humanos con personas que se encuentran de manera transitoria en la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de Puente Aranda.Se trata de los laboratorios ?Hombres Escritores? y ?Hombres Bordadores? desarrollados con personas privadas de la libertad desde finales del 2018, quienes desarrollaron el libro ?En sueño: el diario secreto de León?, bordado a mano por 17 hombres. El resultado de este trabajo se encuentra expuesto en la feria de arte Barcú, donde estará hasta el 22 de septiembre. ?La gran apuesta ha sido la de transformar vidas, con los hombres bordadores y hombres escritores, vemos a hombres distintos, vemos a hombres que piensan distinto, con alternativas diferentes a las que escogieron?, señaló el Secretario de Seguridad, Convivencia y Justicia, Jairo García. ?Esta es una alcaldía que siente y piensa que puede transformar la ciudad, porque solo viendo las caras de familias es que podemos entender la profundidad de este trabajo. Esta es la gran apuesta que hemos hecho, con la expectativa de que al final de estos procesos estos hombres cambien, primero rompiendo con unas ideas sobre el machismo y la violencia a través del bordado, aquí los protagonistas son ellos, lo que significa para ellos el taller, con procesos profundos de respeto y reconciliación consigo mismo y sus familias?, indicó el Secretario. ?El diario secreto de León? está compuesto por 26 dobles páginas ilustradas por Daissy Romero Martín, profesora del laboratorio ?Hombres Bordadores?, realizadas en conjunto con Carlos Andrés Escobar Suárez, de profesión tatuador, quien al igual que Daniel León, estuvo en principio vinculado al laboratorio de ?Hombres Escritores? y luego pasó a integrar el grupo de los bordadores. Todas las ilustraciones han sido bordadas a mano por 17 hombres, lo que convierte a este libro en un verdadero tesoro literario.Lograr que hombres, sindicados de delitos, que nunca habían cogido una aguja y un hilo aprendieran a bordar y tomaran la dedicación de dar puntada tras puntada y tras puntada por ocho horas diarias y seis días a la semana requirió enamorarlos de ese trabajo, conectarlos con el proyecto, aprender de los errores, ser pacientes para encontrar a las personas adecuadas que fueran capaces de crear una disciplina diaria y que lograran pasar la página de su vida para ser reconocidos por un buen acto.