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Iván Darío y su historia de superación desde las entrañas de la Línea de Emergencia 123 en Bogotá

Iván Darío Vázquez, es uno de los actuales supervisores de los operadores de La Línea 123 en Bogotá. Lleva 15 años trabajando por la ciudadanía.

Iván Darío y su historia de superación desde las entrañas de la Línea de Emergencia 123 en Bogotá

“Yo no tengo hijos, pero con orgullo puede decir que mi hijo es el C4, la Línea de Emergencias 123 en Bogotá y si en algún momento pasa alguna novedad mientras esté de descanso y me toca venir de urgencia, lo haré sin pensarlo dos veces”. 

Así lo asegura Iván Darío Vázquez sentado en su escritorio al interior del Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo (C4) de Bogotá. Ubicado en la Calle 20 con Avenida 68A, este es el corazón desde donde se atienden las emergencias en la capital del país. 

Al mismo tiempo en el que va contando detalles de su vida, Iván fija su mirada en los tres monitores que tiene al frente, en donde no solo recibe y atiende llamadas, sino que además monitorea y coordina en tiempo real la atención que los operadores de turnos les prestan a los ciudadanos. 

Iván Darío Velásquez desde su lugar de trabajo en el C4, donde se opera la Línea 123 de Bogotá. Iván Darío Velásquez desde su lugar de trabajo en el C4, donde se opera la Línea 123 de Bogotá.  

Desde hace 15 años Iván hace parte de los servidores a quienes los ciudadanos no ven, pero sí escuchan a la perfección cada vez que requieren la atención de una emergencia en la ciudad.  

“Yo ingresé el 10 de septiembre del año 2010. Mi primer rol fue el de operador recepcionista. En ese momento no dimensionaba lo grande que era Bogotá. Para esa época contábamos con una herramienta tecnológica que no localizaba las llamadas y sí o sí tocaba tratar de sacarle la información y los puntos de referencia al ciudadano”, afirma Iván. 

Es así como en medio de la angustia o zozobra en el que puedan estar inmersas las personas al acudir a la Línea 123, Iván y sus demás compañeros durante años se han convertido en los ojos y oídos de quienes claman por ayuda en Bogotá. 

“Línea 123 Bogotá, ¿cuál es su emergencia?”, se les escucha repetir una y otra vez, tanto a Iván como a los otros más de 350 operadores que atienden los llamados de urgencia. Al día se reciben más de 22 mil llamadas, un promedio de 920 por hora, o 15 por minuto. Un alto flujo de llamadas que requiere total atención y concentración de los operadores, más aún cuando el 70 % de las mismas son improcedentes.  

Desde su llegada al C4 y a la Línea de Emergencias 123 de Bogotá, Iván ha desempeñado diferentes roles desde operador recepcionista, cargo en el que duró tres años; líder de demanda, coordinando para la época las conexiones con Cundinamarca; en la sección de monitoreo, que es el control de llamadas históricas y en línea; además de servidor de seguimiento y hasta supervisor, cargo que ejerce desde 2022.  

Iván Darío ha desempeñado diferentes roles al interior del C4.  Iván Darío ha desempeñado diferentes roles al interior del C4.  

“El área de Seguimiento para mí es el alma vital del C4, porque es donde se hace un minucioso seguimiento a todos los incidentes. Si fue atendido, si no fue atendido, si se gestionó un recurso por parte de la agencia o no. Además, se pueden verificar los tiempos de respuesta. Y bueno desde hace tres años estoy en la supervisión, 100 % comprometido con mi trabajo”, indica Iván con la voz entre cortada de la emoción y con el corazón hinchado de orgullo. 

Y no es para menos, Iván llegó al C4 cuando tan solo tenía 20 años, siendo un bachiller académico, pero con total profesionalismo asumió el cargo que le cambió su vida por completo. 

“Para mí el C4 y la Línea 123 lo son todo. Yo amo mi trabajo”, dice Iván, a quien todos sus compañeros y supervisores le reconocen que en sus más de 15 años de trabajo no hay un solo día en el que haya llegado ni un minuto tarde. 

Hoy, con 35 años, Iván conoce como nadie la transformación que ha tenido la Línea 123 en Bogotá, la cual viene funcionando desde el 2005 las 24 horas del día, los 365 días del año, atendiendo las emergencias de la ciudad. 

“Las condiciones y capacidades tecnológicas han cambiado mucho. Al principio estábamos bajo el mando de los policías, pero luego, con el paso de los años, pasamos a un mando civil, y eso es lo que ha permitido que hoy en día el trato con el ciudadano sea mucho más ameno”, asevera Iván Darío recordando que detrás de cada llamada que es contestada en la Línea 123 hay civiles, muchos de ellos profesionales en diferentes áreas académicas, en vez de policías. 

“La actualización e innovación constante en la tecnología también nos ha permitido tener una mejor atención de las emergencias en la ciudad. En un primer momento nos tocaba pedirle toda la información al ciudadano referente a su ubicación, después con las nuevas herramientas, el sistema nos daba ciertos requerimientos para llenar el formulario para atender la emergencia del ciudadano, pero hoy en día podemos gestionar mucho más rápido la ayuda gracias a la georreferenciación a través de los dispositivos móviles”, agrega Iván Darío. 

Iván Darío siempre llega al C4 20 o 15 minutos antes de iniciar su jornada laboral.  Iván Darío siempre llega al C4 20 o 15 minutos antes de iniciar su jornada laboral.  

Iván recuerda cuál es la emergencia que más lo ha marcado hasta el momento. “Fue un incendio bravo en Fontibón. Sucedió en una fábrica de llantas. La conflagración duró activa casi un mes”, dice. 

Como esta son miles de emergencias que se atienden a diario en la ciudad por servidores como Iván Darío, que no solo ayudan a quienes lo necesitan, sino que además transformaron sus propias vidas en medio de los llamados de emergencia.  

“Yo no me proyecto haciendo algo diferente en mi vida. El C4 y la Línea 123 para mí lo son todo”, concluye Iván Darío.