Entre hilos reconstruyendo su historia
Alexander Useche, es un tejedor de oficio que terminó privado de la libertad en el Centro Especial de Reclusión (CER). La vida de este hombre siempre ha estado entre hilos, porque desde muy pequeño sus padres le enseñaron el oficio de tejer hamacas, arte que ha convertido en un pasa tiempo mientras está recluido y que, incluso, les ha enseñado a sus compañeros de celda. Useche, valiéndose de sus destrezas, es uno de los privados de la libertad destacado en todos los talleres que tienen que ver con manualidades, por este motivo ha logrado consolidar su propio taller en donde forma a otros 16 privados de la libertad. ?Yo no aprendí este arte acá, retomé la actividad, llevo ya siete meses en el CER y un día me dije que tenía que buscar una actividad para entretenerme y ayudarme a que los días no fueran tan largos. El realizar esta actividad me ha motivado mucho, uno, porque recordé mi vida en el Tolima, los días en que estuve al lado de mis papás y, dos, porque mis compañeros se han animado y motivado con la actividad y ya somos un equipo que se dedica a los tejidos. Además, contamos con la ayuda para comercializarlos afuera del CER, lo que se convierte en un reconocimiento al trabajo que hacemos?, dijo Alexander.Gracias a las habilidades que tiene con el macramé, este recluso ya ha tejido innumerables hamacas y atarrayas, aprovechando de esta manera el tiempo que tienen mientras está privado de la libertad y de paso animando a sus compañeros a que aprendan un arte.