El acoso sexual en la calle no se debe normalizar: este comportamiento tiene hasta tres años de prisión

La Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, realizó un experimento social en la calle para conocer cómo es la reacción de los ciudadanos ante un evidente caso de acoso sexual en la calle y en el transporte público.
El ejercicio, que se desarrolló en varios paraderos del SITP, contó con la participación de una mujer a la que un hombre, según la puesta en escena, empezó a acosarla y decirle palabras obscenas.
Cuando la mujer reaccionó visiblemente enojada a esta incómoda situación, recibió apoyo de las otras mujeres que estaban a su alrededor encarando al presunto agresor.
Contradictoriamente esto no sucedió con los hombres, quienes prefirieron ignorar la situación. De todo el ejercicio, tan solo uno de ellos trató de encarar al presunto agresor.
Según el Código Penal Colombiano, el acoso sexual es un delito y establece que la persona que “acose, persiga, hostigue o asedie física o verbalmente, con fines sexuales no consentidos, a otra persona, incurrirá en prisión de uno a tres años”.
Es así como este tipo de comportamiento no se debe normalizar en la ciudad. Si una persona presencia un acto como estos y ve que su integridad no corre riesgo debe apoyar a la víctima o llamar de inmediato a la Línea de Emergencias 123 para que las autoridades actúen de manera oportuna. Si está situación sucede en un bus de TransMilenio debe dar aviso oportuno al conductor, quien activará el protocolo correspondiente para atención y posible captura del agresor.

“Desde la Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia recorremos las plazas de mercado, los colegios y los espacios públicos con jornadas de prevención de violencias hacía las mujeres para que ellas se apropien y no sean víctimas de violencia que puedan afectar su integridad. La ciudad cuenta con varias líneas y rutas de atención para que las mujeres se acerquen en caso de ser necesario”, aseguró Alejandro Reyes, director de Prevención y Cultura Ciudadana de la Secretaría de Seguridad.
La ciudad cuenta con la Línea de Emergencia 123 si la vida y la integridad de la persona está en riesgo; la Línea Púrpura 01800 12137 para que las mujeres reciban asesoría psicosocial y jurídica; las 16 Casas de Justica donde se pueden acercar y pedir ayuda, siete con Ruta Integral de Atención a Mujeres víctimas de Violencia; y las Comisarias de Familia donde pueden acudir para recibir medidas de protección.
Estás acciones están enmarcadas en al Plan Integral de Seguridad, Convivencia Ciudadana y Justicia de Bogotá, en la estrategia ‘Ciudadanías Seguras’ que responde a la necesidad de proteger a los grupos más vulnerables que enfrentan mayores riesgos frente a situaciones de violencia y delitos.
Además, la estrategia ‘Mujeres vivas, Comunidades seguras’ viene ampliando y fortaleciendo acciones de prevención y atención a las violencias contra las mujeres, los niños, niñas y adolescentes, con más oportunidades de denuncia y acceso a la justicia para garantizar sus derechos, tranquilidad y bienestar en la ciudad.