Con Casa Libertad, Orlando cumplió su sueño de graduarse en frente de su mamá
Siete años han pasado desde que Orlando cometió un error que cambiaría su vida por completo, que lo llevaría a estar tras las rejas y, posteriormente, a romper sus vínculos familiares. Él, un hombre de más de sesenta años, quien dedicó gran parte de su vida a ser comerciante, hoy cumplió un sueño de infancia, graduarse del bachillerato en frente de su mamá. En cuanto la vio, sus ojos se llenaron de lágrimas. Hoy era el día, ese momento que desde su infancia había esperado, con su toga y birrete puestos la abrazó… “Es mi mamá” la presentaba con orgullo, ante sus compañeros. Sus lágrimas eran comprensibles, antes de llegar a Casa Libertad, un programa para la atención a la población pospenada de la Secretaría de Seguridad, se sentía desorientado, con muchas barreras para acceder a empleo y la incertidumbre de no saber a quién acudir. Fue al llegar a este programa donde encontró apoyo psicológico y en educación para cumplir este sueño. “Quiero agradecer a mis profesores y a mis compañeros, esta es la muestra de que las segundas posibilidades sí existen y es solo un paso más para el futuro que nos espera”, mencionó Orlando en la tarima, justo antes de alzar la mano y, por fin, poder dedicarle ese diploma a su mamá. Como Orlando, más de 800 personas han acudido a Casa Libertad recibiendo apoyo en formación para el trabajo, educación, orientación jurídica, entre otros. Pero no solo las personas pospenadas se han visto beneficiadas de este programa, ya que este también apoya a sus familias. Mateo* es hijo de una mujer que estuvo en prisión hace unos años, a través de la estrategia de Familia de Casa Libertad, decidió retomar sus estudios, ya que los había abandonado. Hoy, no solo se graduó, sino que fue el mejor puntaje del ICFES de su colegio. Historias como las de Orlando y Mateo* se producen a diario en esta estrategia de la Secretaría de Seguridad, en convenio con el Ministerio de Justicia y el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario – INPEC. Ellos son la muestra clara de que con segundas oportunidades es que se apuesta a la resocialización. Para acceder a este programa, las personas que hayan cumplido su condena de privación de la libertad o que se encuentren con medida de prisión domiciliaria y que residan en Bogotá, pueden contactarse a través de estos medios: Teléfono fijo: 601 377 9595, ext. 4900 Celular y WhatsApp: 316 468 0162 Dirección: Avenida Caracas # 36 – 41 (frente a la estación Avenida 39 de TransMilenio).