Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia

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Cuenta hasta Diez

y abre la posibilidad de actuar distinto

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¿Qué es Cuenta Hasta Diez?

¿Qué es Cuenta Hasta Diez?

‘Cuenta hasta diez’ es un programa que busca prevenir la participación o reincidencia de los jóvenes en conductas violentas o delictivas e incluso orientar a los que ya cometieron algún tipo de delito. Su estructura y bases están inspiradas en programas similares implementados con éxito en otros países como Estados Unidos y Liberia, donde los jóvenes han mejorado la forma en la que manejan sus emociones y toman decisiones en su vida. 

Todo esto suena simple, pero aprender a conocer las emociones y pensamientos, regularlos y tomar mejores decisiones, es un reto que necesita empeño y esfuerzo.  El programa cuenta con herramientas útiles para que los jóvenes reconozcan su potencial creador y puedan usar sus emociones y pensamientos a la hora de cumplir sus sueños.

La estrategia se consolidó a partir de la conformación de un equipo multidisciplinar en las áreas de psicología, pedagogía y matemáticas; los cuales atienden a adolescentes y jóvenes con diferentes características. 

En este sentido, cada grupo de jóvenes intervenidos recibe una adaptación del protocolo de atención, según las necesidades y condiciones de los establecimientos en los cuales se imparte, cada grupo tiene un profesional que actúa como facilitador y cada taller tiene una duración aproximada entre 90 minutos y 2 horas.

¿Cuántos jóvenes se han beneficiado?

¿Cuántos jóvenes se han beneficiado?

Hemos impactado cerca de 4.000 jóvenes de edades entre los 10 y 18 años de edad llegando a poblaciones estudiantiles vulnerables de colegios distritales, jóvenes en conflicto con la ley, además de adultos con medidas privativas de la libertad. 


¿Dónde se desarrolla el programa?

¿Dónde se desarrolla el programa?

El programa se desarrolla en dos escenarios: Instituciones Educativas Distritales que cuentan con el programa Volver a la Escuela y centros de atención del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente, tanto privativos de la libertad como no privativos.

En los dos escenarios tiene un componente preventivo. En Instituciones Educativas Distritales busca evitar que los jóvenes cometan conductas violentas y delictivas; y en centros de atención del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente para evitar la reincidencia en estas conductas.

Colegios:

Segundo Semestre de 2017 y primer semestre de 2018

Institución Educativa Filarmónico Simón Bolívar de Suba.
Institución Educativa Manuel Cepeda Vargas de Kennedy.
Institución Educativa Bravo Páez de Rafael Uribe Uribe.  
Institución Educativa Restrepo Millán de Rafael Uribe Uribe.
Institución Educativa Gerardo Paredes de Suba.

Segundo Semestre de 2018

Institución Educativa Restrepo Millán de Rafael Uribe Uribe.
Institución Educativa Bravo Páez de Rafael Uribe Uribe.
Institución Educativa Filarmónico Simón Bolívar de Suba.
Institución Educativa Gerardo Paredes de Suba.
Institución Educativa Manuel Cepeda Vargas de Kennedy.
Institución Educativa Paulo VI de Kennedy.
Institución Educativa Antonio José Uribe de Santa Fe.
Institución Educativa Agustín Nieto Caballero de Los Mártires.
Institución Educativa Guillermo León Valencia de Antonio Nariño.

Primer Semestre de 2019

Institución Educativa Antonio José Uribe de Santa Fe.
Institución Educativa Agustín Nieto Caballero de Los Mártires.
Institución Educativa Filarmónico Simón Bolívar de Suba.
Institución Educativa Montebello de San Cristóbal.
Institución Educativa Comuneros Oswaldo Guayasamin de Usme.
Institución Educativa Tesoro De La Cumbre de Ciudad Bolívar.
Institución Educativa República De México JM Y JT de Ciudad Bolívar.
Institución Educativa Kimy Pernia de Bosa.
Institución Educativa La Amistad de Kennedy.

Segundo Semestre de 2019

Institución Educativa Francisco Primero de Barrios Unidos.
Institución Educativa San Bernardino de Bosa. 
Institución Educativa Carlos Pizarro León Gómez de Bosa.
Institución Educativa República De México JM de Ciudad Bolívar.
Institución Educativa José María Vargas Vila de Ciudad Bolívar.  
Institución Educativa Costa Rica de Fontibón. 
Institución Educativa Próspero Pinzón de Kennedy.
Institución Educativa Carlos Arango Vélez de Kennedy.
Institución Educativa Colegio España de Puente Aranda.
Institución Educativa Alemania Unificada de San Cristóbal.
Institución Educativa República Dominicana de Suba.

Centros de Atención Especializada – CAE

Bosconia
Belén
Esmeralda 
Redentor Adolescentes 
Redentor Jóvenes 

Centros de internamiento Preventivo
 
IP Acogida 
IP la Esmeralda  

Centros de atención No privativos
 
Forjar Suba 
Forjar Rafael Uribe Uribe 
Forjar Ciudad Bolívar 
OPAN AV. 68
OPAN Casa Taller 
OPAN Venecia 
 ACJ LA
 ACJ PSC

Otros 

Cárcel Distrital de Varones y Anexo de Mujeres
URI Puente Aranda

Regular las Emociones

Regular las Emociones

Para reducir la reincidencia de los jóvenes hay varias recetas puntuales. Lo que hicimos en la Secretaría fue revisar las alternativas, mirar qué proyectos tenían evidencia y cuáles podrían ser los más efectivos en impacto, costo y tiempo. En esta revisión encontramos que los programas basados en la aplicación de la terapia cognitivo conductual (CBT por sus siglas en inglés) y algunas de sus variantes como la terapia dialéctica conductual (DBT en inglés) tenían una evidencia sólida en la prevención de conductas delictivas y en su reincidencia. A diferencia de otro tipo de intervenciones, estas han sido probadas empíricamente en centenares de estudios y tienen un respaldo robusto en la evidencia. El CBT, está comprobado, reduce la incidencia en el crimen. Además, pueden aplicarse en grupos y no solo de forma individual.

 

Las intervenciones basadas en CBT se enfocan en desarrollar habilidades que le permiten a los jóvenes reconocer los pensamientos, generalmente irreflexivos, que tienen un efecto negativo en su conducta. Cosas como creer que se puede adivinar el pensamiento de los otros, es decir, pensar “me odian” basado observaciones sesgadas sobre su entorno. Tener pensamientos catastróficos sobre lo que está pasando a su alrededor, reacciones tipo, “no voy a ser capaz de ser un buen estudiante”, o “yo lo que soy es una rata y estoy condenado a robar de por vida”.

 

Algunas de las situaciones por la cuales los jóvenes terminan en problemas con otros ciudadanos y con la justicia podrían evitarse si tuviesen las herramientas suficientes para analizar sus acciones y buscar soluciones diferentes a la violencia y la agresión.

Jóvenes del Centro de Atención Especializada Bosconia durante una sesión de  ‘Cuenta hasta diez’. Foto: Lina Rozo – SCJ.

 

Las intervenciones diseñadas por el equipo están compuestas por entre 12 y 22 sesiones, dependiendo del objetivo buscado, la disponibilidad de tiempo de los jóvenes y los recursos disponibles. Grupos de máximo 20 jóvenes se reúnen con un facilitador que guía las sesiones. Estas giran alrededor de estos ejes: reconocimiento de las emociones, su relación con los pensamientos y sus manifestaciones fisiológicas, respiración y ejercicios de consciencia plena, trampas del pensamiento, formas de comunicación y herramientas para comunicarse con claridad y, por último, manejo de situaciones de crisis y solución de problemas.

 

En cada uno de los ejes temáticos, los jóvenes aprenden herramientas que pueden ser útiles para mejorar aspectos complejos de su cotidianidad, mientras juegan e interactúan con los otros jóvenes del grupo. Se usan juegos y otras estrategias lúdicas para que el aprendizaje sea entretenido.

 

Una de las particularidades de esta intervención es que todo está previamente estructurado, no son reuniones grupales en donde se improvisa y se habla sobre lo que al facilitador o a los jóvenes les interese ese día. Cada sesión tiene un objetivo específico, un indicador para medir el resultado, las herramientas pedagógicas que se deben utilizar y un paso a paso que guía las discusiones y ejercicios. El facilitador debe ser lo más fiel posible al protocolo sin romper la conexión personal con los jóvenes. Esto es lo más complicado, lograr que los jóvenes se enganchen con los otros y no sientan que las actividades son un ladrillo insoportable. Para esto el rol del facilitador es clave.

Las sesiones que más disfrutan los jóvenes del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente son las de aprender a respirar para controlar la rabia. Según el protocolo, el facilitador debe seguir las siguientes instrucciones:

 

“Ahora podemos aprender a usar una estrategia que regula el aire para que nos podamos calmar y no explotar. Esa técnica se llama respiración diafragmática. Yo sé que suena rara, pero por el momento lo importante es saber que esta técnica nos ayuda a no explotar, ya que podemos hacerle daño a otras personas o a nosotros mismos.

 

Para esto, necesitamos saber que esta técnica permite que llegue la totalidad del aire a nuestros pulmones, pero antes de hablar y hablar de eso, hagamos un ejercicio. (…)”

‘Cuenta hasta diez’ también se imparte a adultos con medida privativa de la libertad. Foto: Lina Rozo – SCJ.

Los jóvenes se acuestan en las colchonetas y practican los ejercicios de respiración. Respiran con el estómago y sienten cómo se reducen los latidos del corazón. El psicólogo los guía en la meditación y les enseña paso a paso cómo concentrarse, primero en los sonidos a su alrededor, luego en la inhalación y la exhalación y también en cómo no involucrarse con los pensamientos que van surgiendo en su mente. El ejercicio continúa con una invitación a imaginarse que están en un salón con diplomas y certificaciones sobre ellos, que se encuentran con sus cosas favoritas, con gente hablando alrededor. El psicólogo les pregunta cómo se sienten viendo las cosas que les gustan y las certificaciones que registran sus logros.

 

Las reflexiones de esta sesión giran sobre la relación entre las emociones y las situaciones a las que se enfrentan los jóvenes. Hablan sobre cómo las emociones son más intensas cuando está en juego algo importante o cuando se involucran situaciones con personas que quieren. Suena básico, pero muchas personas tienen dificultades para entender cómo se sienten y cómo esto afecta su vida diaria. Algunos ni siquiera conocen las palabras que describen cada emoción. Este es un paso para construir las bases de una regulación emocional adecuada y esto, también parece increíble, tiene efectos importantes en la reducción de las conductas delictivas.

 

Mediante ejercicios, juegos y reflexiones grupales, los jóvenes aprenden a reconocer estos pensamientos, la emociones atadas a los mismos y cómo esto tiene efectos prácticos en las conductas. Pensar antes que actuar, tomar distancia y ver las situaciones desde otros ángulos, todo esto se recoge bien en el nombre que le quisimos dar al programa: “Cuenta hasta 10”.

 

En este momento, desde la Secretaría de Seguridad trabajamos el Programa Cuenta hasta 10 en dos frentes:

• En colegios seleccionados porque sus alumnos han mostrado riesgos de caer en este tipo de conductas o porque tienen jóvenes en situaciones particulares que pueden hacerlos abandonar sus estudios. En estos colegios el programa se acompaña de un entrenamiento en matemáticas, dado que la experiencia ha demostrado que el bajo desempeño en esta área se ha vuelto un factor de deserción escolar.

 

• En las instituciones y centros de atención relacionados al Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente, Cárcel Distrital de Varones y Anexo de Mujeres y el Centro de Traslado por Protección.

 

Hasta la fecha se han realizado centenares de talleres en todas las instituciones focalizadas y hemos atendido a miles de adolescentes y jóvenes de la ciudad y los resultados preliminares de las evaluaciones externas indican efectos importantes y positivos en los indicadores relacionados con el comportamiento agresivo y el autocontrol, lo cual es una buena noticia, por lo que estos comportamientos están asociados en cierta forma con la tendencia a cometer delitos. Todavía es muy temprano para revisar el impacto de este programa en la incidencia o reincidencia en el delito.

Ante una emoción negativa, respira

Ante una emoción negativa, respira

La respiración diafragmática es un tipo de respiración que usa un músculo llamado diafragma que se encuentra ubicado en la parte inferior de los pulmones y ayuda a realizar la respiración de una manera más pausada, profunda y natural. Sabemos que estamos usando el diafragma para respirar porque la barriga se llena de aire y crece. Llega oxígeno a la parte baja de los pulmones y por lo tanto más oxígeno.

Es útil cuando se vaya a enfrentar a una situación que le genere ansiedad:


- Cuando vaya a presentar un examen o una entrevista.
- Antes de tener una conversación que le pueda molestar.
- Antes de enfrentar una situación tensionante.

Testimonios

Testimonios

 

Jóvenes de Bogotá han aplicado el programa Cuenta Hasta Diez con excelentes resultados. 

 

Personas Privadas de la Libertad logran cambios positivos para su proyecto de resocialización 

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