• Incrementar
  • Disminuir
  • Normal

Usted está aquí

SOS por las URI. Editorial Periódico El Tiempo.

Foto: Cortesía Alcaldía de Bogotá.
Foto: Cortesía Alcaldía de Bogotá.
Comparte
URIS
05/21/2020

Artículo Editorial tomado de Periódico El Tiempo 20 de mayo de 2020

Las cinco unidades de reacción inmediata (URI) que operan en Bogotá y funcionan como centros temporales de detención tienen hoy un sobrecupo que supera el 130 % de la capacidad instalada. El hacinamiento no es nuevo y ha sido un dolor de cabeza para las autoridades desde hace años. Sin embargo, el problema ha adquirido ribetes dramáticos como consecuencia del coronavirus. De hecho, ya se han presentado 32 casos en varias de ellas, incluyendo estaciones de policía.
Pese a lo evidente del peligro, la Alcaldía Mayor, a través de la Secretaría de Seguridad, no ha conseguido que múltiples propuestas hechas para superar en algo la crisis hayan tenido eco en las dependencias nacionales. Hugo Acero, cabeza del frente de seguridad y convivencia en la capital, ha dirigido comunicados a distintas instancias sin obtener respuesta.

Entre las peticiones se ha incluido desde habilitar espacios en las cárceles normales –con todo y que las tres que operan en la ciudad tienen hoy una sobrepoblación del 60 %– hasta permitir que se alquilen bodegas para trasladar a decenas de internos mientras se define su situación, algo que fue rechazado de plano por el Inpec.

La solución de fondo para Acero es construir una nueva cárcel. La Administración le ha ofrecido al Ministerio de Justicia la opción de ampliar La Picota para unos 3.000 internos, aproximadamente. Esto, sin duda, aliviaría tal estado de cosas y reduciría el riesgo de contagios. Pero el tema no avanza o se enreda en la maraña burocrática del Estado. Por ahora se han habilitado algunos cupos en la URI de Puente Aranda, una de las más congestionadas.

Pero son paños de agua tibia que solo consiguen posponer una situación a todas luces crítica. Resulta increíble pensar que, habiendo soluciones a la mano, sea tan complicado tomar una decisión definitiva. Ojalá que un encuentro entre las partes permita superar diferencias en aras de la salud de los reclusos y el bienestar de la ciudad. No debería ser tan difícil.

Comparte
Ir hacia arriba