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En la Cárcel Distrital las cicatrices sanan escribiendo

Casi 50 personas participaron en esta versión del cuarto concurso del cuento corto.
Casi 50 personas participaron en esta versión del cuarto concurso del cuento corto.
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cárcel distrital
11/20/2020

“En un principio quise escribir sobre mi hija, pero derramé tantas lágrimas y dañé tantos papeles que mi historia cambió”

Decenas de uniformes naranjas se veían en filas en el pabellón transición de la Cárcel Distrital. En los primeros puestos, aún con tapabocas, se podía notar la ansiedad y la expectativa en sus miradas. Se murmuraban secretos al oído sobre los certificados y bolsas que observaban en las mesas con manteles blancos que se hallaban frente a ellos. No era para menos.

 

Esa mañana, después de tres meses de iniciada la convocatoria, se elegirían a los ganadores del IV Concurso de Cuento Corto de la biblioteca de la Cárcel, con la temática ‘Las Cicatrices’, tema que en este lugar cobra gran relevancia…


Casi 50 personas privadas de la libertad se animaron a escribir, a plasmar en papel sus diferentes historias: sobre sus propias cicatrices, sobre cicatrices del alma, sobre sanar y superarse. “Mi cuento se llama ‘Dolor en el alma´, era un dolor que tenía hace muchos años por una pareja que conocí cuando era muy niña, sufrí mucho, pero ahorita ya me siento bien y cicatricé las heridas” contó una de las participantes días atrás en un almuerzo que recibieron todos ellos y ellas en homenaje a su esfuerzo y participación. 


El murmullo que rodeaba el lugar se rompió cuando se activó el micrófono con las palabras del director de este centro carcelario, Manuel Castillo. Él explicó el esfuerzo que realizaron estas personas para estar allí y que, aún cuando varios estuvieron aislados y aisladas en sus celdas, le dedicaron tiempo a imaginar y escribir.  


Hugo Acero, Secretario Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, felicitó a los participantes y les dijo “hoy siento alegría de ver no solo que varios de ustedes participaron presentando sus cuentos, sino además de ver como comparten con sus compañeros esta actividad, ustedes tienen todas las posibilidades de crear, producir y enamorar a la gente que aman y quieren con sus escritos”.

Hugo Acero en Cárcel Distrital


De la misma manera lo hizo Nicolás Montero, Secretario Distrital de Cultura, Recreación y Deporte, quien los felicitó por el esfuerzo y la dedicación en su participación y los invitó a seguir realizando estos ejercicios.  “Tengo la convicción de que después de haber hecho ese cuento, ese camino los hará mejorar, porque lo hicieron muy bien”, dijo Montero.


Había llegado el momento, el periodista Andrés Montoya leyó el cuento del segundo puesto “Cura o Locura”. Una historia sobre un ser de otro planeta que había llegado a la tierra para enseñarnos a amar. Cuando preguntaron quién era el autor, una temerosa mano se levantó al fondo del patio y contó la historia que había detrás de la obra “En un principio quise escribir sobre mi hija, pero derramé tantas lágrimas y dañé tantos papeles que mi historia cambió. Con esto entendí que con nuestras enseñanzas uno puede aportar por pequeñas que sean”, un estruendoso aplauso rugió en los pasillos de la Distrital. 


“Ahora Andrés leerá el cuento merecedor del primer lugar”.  En primera fila se veían pies inquietos, apretones de manos y total atención… ‘Una mentira hecha cicatriz’, de inmediato sonó un aplauso y se vio cómo varias mujeres privadas de la libertad felicitaban a la ganadora quien entre nervios y alegría se sonrojó. 


Su historia era la de una mentira de su infancia, la cual la llevó a una cirugía innecesaria que se convirtió en una cicatriz permanente. En sus palabras, “esta cicatriz me marcó, pero me enseñó que no debo decir mentiras”, agradeció a Dios por su triunfo e invitó a todos sus compañeros a invertir su tiempo de esparcimiento en escribir y crear. 

Cuarto concurso de cuento corto


Finalmente se leyó el cuento ganador de la segunda categoría, el de miembros del cuerpo de custodia y vigilancia y personal administrativo, ‘Aguja e Hilo’ de Efrén Alexander Téllez. Una historia sobre cómo con trabajo en equipo y esfuerzo podemos curar cualquier herida, sin importar lo grande que esta sea. 


Como premio los ganadores recibieron bonos, libros y una certificación positiva expedida por la dirección de la cárcel con copia a la hoja de vida de cada uno de los participantes, entendiendo que acciones como estas son un gran paso para su resocialización. 


Es importante destacar que, a pesar de las dificultades ocasionadas por la pandemia de la Covid-19, la Cárcel Distrital y su biblioteca, la número 24 de la red distrital de bibliotecas públicas, han sumado esfuerzos para continuar llevando literatura y conocimiento a las personas privadas de la libertad. A través de guías de lectura y actividades desde los segundos patios, estas personas han podido disfrutar de diversos materiales. 


La mejor conclusión del evento la dejó uno de los privados de la libertad que participó: “entiendo que lo importante es participar, hubo cuentos muy bonitos y escribir es representar la intimidad compartida, ustedes también compartan su intimidad, no tengan miedo”. 
 

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