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Homicidios, pandemia y estructuras criminales organizadas

Hugo Acero Velásquez. Secretario de Seguridad, Convivencia y Justicia de Bogotá
Hugo Acero Velásquez. Secretario de Seguridad, Convivencia y Justicia de Bogotá
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homicidios en Bogotá
04/26/2021

Por: Hugo Acero Velásquez. Secretario de Seguridad, Convivencia y Justicia de Bogotá

El homicidio en Bogotá se ha mantenido a la baja desde el año 1994, con algunos años que registraron aumentos importantes, como fue el caso de 2008, 2009, 2011 y el 2015. Se pasó de una tasa de 80 homicidios por cada 100.000 habitantes en 1993 a 13,3 en 2020. 

Este delito, que en los últimos meses del año 2019 registró un aumento importante, como se puede ver en la siguiente gráfica, a comienzos del año 2020 comenzó a bajar y con la pandemia y la cuarentena general desde el 19 de marzo, en el mes de abril se registró la cifra más baja. Sin embargo, esta disminución, atribuible al aislamiento generalizado, solo duró tres semanas, dado que el comportamiento de este delito en los meses subsiguientes no fue afectado por las medidas aplicadas para controlar el COVID19, como lo veremos a continuación.

Homicidios mensuales 2019, 2020 y marzo 2021

1. Aislamientos y comportamientos de los homicidios en Bogotá. 

Tradicionalmente se ha creído que el homicidio en Bogotá se encuentra relacionado, en la mayoría de los casos, con problemas de convivencia. Sin embargo, cuando se miran uno a uno los casos, entre julio de 2020 y abril de 2021, desde la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia se ha podido determinar que aproximadamente el 54 % de los homicidios que se han presentado en la ciudad es de tipo instrumental*, relacionada con estructuras delincuenciales organizadas que se disputan las distintas rentas criminales del narcotráfico y microtráfico, hurtos de vehículos, motos, celulares, trata de personas, entre otras. Los homicidios por convivencia, en contraste, se estiman en un 32 %; y elrestode los casos se encuentran aún en estudio, “por determinar”. 

Mientras la mayoría de los delitos contra el patrimonio experimentaron una reducción, dada la disminución en la movilidad de las personas durante los distintos aislamientos obligatorios, los homicidios solo mostraron una reducción durante las tres primeras semanas del aislamiento estricto que se vivió en Bogotá desde el 19 de marzo del año 2020, volviendo a sus niveles normales en la cuarta semana, e incluso, aumentando por encimadel promedio de los años anteriores en las semanas siguientes, como se puede ver en elsiguiente cuadro: 

Homicidios semanales en Bogotá entre el 1 de febrero y el 15 de julio (semana 5 al 29) 2019-2020
La presencia y accionar de estructuras criminales organizadas en la ciudad, situación que por largos años no se reconoció, explica en gran parte el comportamiento del homicidio en la ciudad y especialmente durante la cuarentena estricta y los diferentes aislamientos obligatorios del 2020 y el 2021. 

Un estudio reciente, que está por publicarse, demuestra, a partir de un análisis estadístico, que el aislamiento generalizado y los aislamientos selectivos porlocalidades, vividos a raíz de la pandemia del COVID-19, no tuvieron incidencia en el homicidio en Bogotá. La principal hipótesis del porqué es justamente porque el homicidio depende menos de los problemas de convivencia que de la dinámica de las estructuras criminales, es decir, depende mucho menos de la interacción esporádica de las personas en contextos que pueden resultar conflictivos, por ejemplo, de alto consumo de alcohol o drogas, y más de dinámicas regulatorias de mercados y rentas criminales que se disputan las distintas organizaciones delincuenciales organizadas que operan en la ciudad. 

Y aunque los mercados ilegales se vieron afectados por los aislamientos alrededor del mundo en distintas formas, en muchos casos restringiendo sus actividades criminales, también generó nuevas oportunidades para las estructuras detrás de estos y sin lugar a duda, existe un consenso de que estos se mantienen hoy vigentes. 

Por ejemplo, en Colombia, el cierre de fronteras y la frecuente migración forzada venezolana fueron el caldo de cultivo ideal para una mayor regulación y lucro por parte de los grupos criminales que controlan los pasos irregulares en esta frontera. En Bogotá, la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia pudo documentar cómo durante esta pandemia aumentó el uso de armas de fuego para la comisión de este delito en la capital, como se puede ver en el siguiente gráfico: 

Homicidios por tipo de arma 2019-2020-2021

De otro lado, una encuesta realizada por la Organización No Gubernamental ONG Acción Técnica Social -ATS- entre marzo y abril del 2020, mostraba un aumento en el precio de las drogas y un aumento en el consumo, en especial de aquellas que se consumen busca de “experiencias individuales” como la marihuana, como resultado del aislamiento obligatorio en dichos meses; mercado ilegal rentable que lo disputa de manera violenta las distintas estructuras criminales que se dedican al narcotráfico y su distribución a través del microtráfico. 

Lo anterior pone de presente la alta capacidad de adaptación de las estructuras criminales a contextos como el vivido por la pandemia y la violencia con que ejercen sus actividades para controlar las distintas rentas criminales, lo cual incidió para que los aislamientos no tuvieran efectos significativos en el homicidio en Bogotá. 

Ahora bien, para las autoridades contener los fenómenos criminales durante la pandemia resulta aún más desafiante, puesto que cada aislamiento, en especial los estrictos, trae consigo una sobrecarga de tareas para los organismos de seguridad. Policía, Ejército, gestores de convivencia de la Secretaría Distrital de Seguridad y la Secretaría de Gobierno, entre otros, se han visto volcados a asegurar que se cumplan las medidas de bioseguridad, sin poder descuidarlas demás problemáticas que se presentan en materia de seguridad y convivencia en la ciudad y que requieren especial atención. 

Es por esto que, desde el inicio del gobierno de Claudia López, en conjunto con la Policía y la Fiscalía se fortalecieron las acciones de inteligencia e investigación criminal para identificar y desarticular las distintas estructuras criminales que operan en la ciudad y que se disputan las rentas criminales y, a pesar de la sobrecarga de funciones para garantizarla cuarentena, los aislamientos y las medidas de bioseguridad, durante el 2020 y lo que va del 2021 se ha logrado el desmantelamiento de 222 estructuras delincuenciales organizadas que llevaron a la captura de 1018 personas. Ver siguiente gráfica:

Bandas desarticuladas 2020, 2021 por actividad delictiva

Finalmente, hay que llamar la atención sobre tres hechos que aumentan la conflictividad y violencia en la ciudad en medio de la pandemia, los dos primeros asociados a las distintas estructuras criminales que operan en la ciudad, especialmente las que se dedican al narcotráfico y la distribución de las drogas a través del microtráfico, y el tercero, la conflictividad asociada a la convivencia. 

  • El primero, con los aislamientos y baja movilidad de las personas los espacios para ejecutar los distintos delitos se reducen, se concentran los mercados y las disputas por unos y otros (espacios y mercados) se hace más violenta entre las distintas estructuras criminales.
  • El segundo, con la identificación y desarticulación de una buena cantidad de bandas criminales, como se ha logrado hasta ahora, las disputas por las rentas criminales aumentan en los territorios por quienes quieren seguir controlando los negocios ilegales; mientras haya rentas criminales, habrá quienes se las disputen de manera violenta.
  • El tercero, dado el nivel de confinamiento que existe en algunos barrios, las conflictividades entre vecinos han crecido, en especial las riñas, con el agravante que en algunos casos utilizan armas cortopunzantes que sacan de las casas provocando lesionados de gravedad y muertos.

2. ¿Qué estamos haciendo para seguir reduciendo los homicidios?

Teniendo en cuenta todo lo anterior, en conjunto con la Policía, la Fiscalía, la XIII Brigada del Ejército, el Gobierno Nacional, las alcaldías locales, las distintas instituciones Distritales y las comunidades se trabaja todos los días en equipo en los territorios donde se concentra este delito en sus distintas modalidades para seguir reduciéndolo y mantener la tendencia a la baja que ha tenido el homicidio en la ciudad en los últimos 25 años. Para lograr esto se han desarrollado las siguientes acciones: 

a) Aplicación de Modelos Predictivos del Crimen e intervención de sitios de concentración de violencia y delincuencia. Con base en el Modelo Predictivo del Crimen dejado en elaboración por parte de la Administración del alcalde Peñalosa, desde finales del año pasado se concentraron los esfuerzos de Policía, Fiscalía, Secretaría de Seguridad y alcaldías locales en los segmentos de vía de mayor concentración de delitos, con presencia, retenes y acciones de investigación criminal de la Policía, al igual que acciones de mejoramiento de entornos (iluminación, recuperación de parques, recolección de basuras, atención de poblaciones vulnerables como habitantes de calle, carreteros y población migrante, etc.) por parte de las alcaldías locales y de distintas instituciones distritales, como la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos -Uaesp-, la Secretaría Distrital de Integración Social, el Instituto Distrital para la Protección de la Niñez y la Juventud - Idiprón-, Transmilenio y el Instituto Distrital de Recreación y Deporte -IDRD-, entre otras.
Se identificaron con el primer modelo predictivo del delito 1692 puntos calientes relacionados con delitos de alto impacto y se focalizaron las acciones interinstitucionales en esos sitios. Esto ha dado muy buenos resultados en los últimos meses del año anterior y los primeros de este año. 

b) Identificación, detención y judicialización de estructuras criminales. En conjunto con la Policía Judicial (Sijín) e inteligencia (Sipol) de la Policía y Cuerpo Técnico de Investigaciones -CTI- de la Fiscalía, desde comienzos del año pasado se identificaron 234 estructuras criminales dedicadas a distintos hurtos, narcotráfico, microtráfico, sicariato, entre otras actividades criminales, de las cuales el año pasado se desarticularon más de 200.
Hay que anotar que más del 90 % de los delincuentes detenidos han terminado con medidas privativas de la libertad, situación que ante la baja recepción de condenados en cárceles nacionales tiene a las Unidades de Reacción Inmediata -URIy estaciones de policía con un hacinamiento del 154 %, hoy hay cerca de 3000 detenidos en estos sitios que deberían ser de retención transitoria.

c) Acción de control de los delincuentes en la calle. Se han incrementado los retenes o puestos de control de la policía en la ciudad. Hoy se tienen más 30, que al ser móviles se multiplican por cuatro, en la medida en que no duran más de dos horas en cada sitio. Esto ha dado muy buenos resultados en términos de incautación de armas de fuego, armas cortopunzantes, detención de personas requeridas por la justicia y recuperación de motos y vehículos. 

d) Trabajo conjunto Policía, comunidad y Administración para mejorar la seguridad. Con el objetivo de fortalecer el capital social para el desarrollo, la seguridad y la convivencia y mejorar las relaciones entre la comunidad, la Policía y las autoridades locales y distritales, en conjunto con la policía de prevención de la Policía Metropolitana, desde finales del año se fortalecieron 892 Frentes Locales de Seguridad y se crearon 152 y este año se han creado otros 50 frentes locales.
De esta manera, estamos llegando barrio a barrio para encontrar soluciones conjuntas con comunidad, Policía y demás entidades encargadas de las basuras, espacio público, iluminación y atención social para intervenciones integrales. Este año se tiene previsto crear 1000 nuevos frentes locales de seguridad para mejorar la seguridad y la convivencia de la ciudad fortaleciendo la relación y cooperación policía, comunidad y administraciones locales y Distrital. 

e) Desarme ciudadano. Desde el 1 de enero del 2020 al 31 de marzo del 2021 se han incautado 1657 armas de fuego, 1223 de fogueo, traumáticas y 197.817 armas blancas en el marco del plan “Desarme por la Vida”. Este dato es relevante pues en el 31 % de las muertes violentas estuvo involucrada un arma cortopunzante, así como en el 11 % de lesiones personales y en el 25 % del hurto a personas. Hay que anotar que la Administración Distrital dotó a la Policía Metropolitana con 847 detectores de metales al hacer más afectiva la requisa para detectar armas de fuego, fogueo y cortopunzantes, además de hacer más biosegura esta actividad policial.

f) Recorriendo los barrios para la seguridad. En conjunto con la alcaldesa Claudia López se están realizando recorridos en los barrios denominados “Patrullando” una estrategia de diagnóstico en campo basado en ´la teoría de las ventanas rotas´. Los recorridos cuentan con acción posterior de la Uaesp y conformación de redes #CUIDAdanas. Se han realizado tres en: Perdomo-Ciudad Bolívar; Cedritos-Usaquén; y Mandalay-Techo-Kennedy con identificación de 15 grupos de trabajo con compromisos para mejorar la convivencia y aportar a mejorar tiempos de acción de la Policía contra la delincuencia. Adicional a esto, se han realizado más de 60 recorridos ciudadanos en distintos barrios, especialmente en horas de la noche para identificar problemáticas y soluciones con la policía y la comunidad. 

g) Aumento del pie de fuerza de la Policía. A la fecha se tiene el siguiente cronograma, acordado con el Gobierno Nacional y con el General Vargas, Director de la Policía Nacional:

  • A comienzos de abril llegaron 216 nuevos policías.
  • Todos los fines de semana, desde el jueves, la Dirección Nacional de la Policía envía a Bogotá 500 policías para reforzar la seguridad en las localidades y barrios.
  • En el mes de septiembre llegarán 500 policías de investigaciones y 1000 patrulleros en diciembre de este año.
  • La Alcaldía, a través de la Secretaría de Seguridad, entregará 1500 becas para la formación de nuevos patrulleros y el Ministerio del interior lo hará para otros 1000, para que se formen durante un año y en el segundo semestre de 2022 lleguen 2500 nuevos policías para mejorar la seguridad de la ciudad.
  • En 2022 la Alcaldía, a través de la Secretaría de Seguridad, otorgará otras 2000 becas para nuevos patrulleros que ingresarán a aumentar el pie fuerza de la ciudad en el segundo semestre de 2023.Por primera vez en muchos años, durante estos tres, la ciudad aumentará el pie de fuerza de la policía en 6214 nuevos uniformados, para pasar de 16.500 que tiene la ciudad hoy a 22.716 en 2023.

h) Justicia para la seguridad. Poder mejorar todo el sistema de seguridad, convivencia y justicia, requiere de ir solucionando poco a poco los cuellos de botella que incluso se escapan a la capital como la crisis carcelaria o el déficit de unidades de la Fiscalía. Para solucionar estos problemas la Administración Distrital está ejecutando las siguientes acciones:

  • En 2020 el Distrito habilitó más de 400 cupos transitorios (lo que representa un aumento del 54 % de la capacidad existente a inicios de 2020). Pese a esto, el hacinamiento hoy se sitúa en un 154 % en URI y estaciones de policía. 
  • Esta Secretaría, en aplicación de los Decretos Legislativos 546 y 804 de 2020, adquirió y está adecuando un inmueble como Centro Especial de Reclusión -CERen Puente Aranda, para disminuir el hacinamiento de la URI de esa localidad. Allí serán albergados los detenidos a la espera de asignación de cupos carcelarios. Este Centro tendrá una capacidad para 489 detenidos.
  • En el presente cuatrienio se construirán de tres nuevas Unidades de Reacción Inmediata -URI-, que serán puestas en funcionamiento en 2021 (la de Bosa) y 2023 (las de Rafael Uribe Uribe y el norte de la ciudad, en Suba o Usaquén).
  • Finalmente, el Distrito viene avanzando en la suscripción de un Convenio Marco con el Ministerio de Justicia y del Derecho, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario -INPEC- y la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios -USPECque permitirá, entre otras cosas, construir una segunda Cárcel Distrital en predios de La Picota con capacidad de 2.200 cupos. Durante el cuatrienio, la meta fijada es adelantar la contratación de los estudios y diseños de la nueva Cárcel Distrital.

i) Modernización Número Único de Seguridad y Emergencias NUSE 123. Durante 2020 se pasó del 38 % de las llamadas abandonadas (no contestadas) en el 123 al 9 %, se redujo de 30 segundos en promedio para contestar las llamadas a 2,4 segundos y se pasó de 5324 cámaras 2019 a 6338 durante el 2020, más de mil cámaras. Además, de este fortalecimiento del Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo C4 y la Línea 123, se están ejecutando los siguientes proyectos:

  • Cámaras de identificación facial. Se está haciendo analítica con 300 cámaras. Adquisición de 1000 licencias segundo semestre, una vez se tenga convenio con la Registraduría para acceso a su base de datos de biometría facial para poder instalar sistemas de identificación facial.
  • Proyecto analítica de datos de video, voz y datos: Se ha estado trabajando en la propuesta de diagnóstico e inicio de contratación de fases de analítica tendencial y predictiva de la violencia y la delincuencia a través de los datos almacenados de video, voz y datos.
  • Renovación de 2.000 radios que permitirán determinar la ubicación y disponibilidad de atención de los policías en terreno para mejorar los tiempos de respuesta en materia de seguridad a los bogotanos. 
  • Adquisición de 200 bodycams como piloto para la grabación de operativos y acciones del servicio de policía.
  • Centro de Análisis Integral del Crimen Policía. Sijín, Sipol y los Grupos de Acción Unificada por la Libertad Personal -Gaula-. Con base en la experiencia adquirida durante el 2020 en la identificación y desarticulación de estructuras criminales organizadas, se integrarán las labores de inteligencia e investigación criminal, a través de un Centro de Análisis Integral que:

- Integre y actualice de manera periódica toda la información disponible en materia de estructuras y mercados criminales en la ciudad.
- Establezca las prioridades operativas en materia de: territorio, actor delincuencial, estructura y cadena de economía criminal.
- Asigne responsabilidades operativas para intervenir estructuras y territorios.
- Intervenga de manera coordinada y sistemática el crimen, con seguimiento en el Consejo Distrital de Seguridad y coordinación operativa en mesa interinstitucional.
El Distrito cuenta hoy con los recursos para construir, dotar y poner a funcionar el Centro de Análisis Integral de Inteligencia e Investigación Criminal.

  • Nueva sede de la MEBOG: en la nueva sede de la Policía Metropolitana que está ubicada en la zona de Montevideo, se tiene un avance del 84,24 %. Esta obra que estuvo siniestrada hasta el año 2019, cuando se reactivó, se tiene previsto terminarla este año.
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